Queridos todos:
Hace una semana recibí un comentario de uno de los lectores del blog que he intentado responder hoy con detalle, porque intuyo que él no es el único que ha notado que últimamente escribo sobre temas algo más oscuros que antes. La cosa es que cada vez que conozco en persona a alguien que ha leido antes algo del blog, me da la impresión de que o me tomaban por tremendista, o creían que no hay nada en China que me guste y vivo amargada... ninguna de las dos cosas es cierta.
Las cosas que cuento pasan de verdad, y si lo publico es porque me he informado lo suficiente; y en segundo lugar, si sigo viviendo aquí, por algo es. Soy bastante feliz, y creo que quien me conozca, me lo nota. Pero últimamente me sobraban los motivos para escribir sobre ciertos temas, y escribí sobre todo con buenas intenciones.
Como ya es muy tarde aquí y mañana me queda mucho día por difrutar (ya os mostraré pruebas de mis delitos con armas de diversión masiva), me despido ya y os dejo con el comentario de Filomeno, al que le agradezco sus comentarios, tan bien hechos, y con mi respuesta a continuación.
Buenas noches, mundo. :)
Isa
(Anonymous) (77.209.166.137) wrote:
Hacía tiempo que no venía por aquí y me he encontrado el blog repleto de nuevas historias y anécdotas. Esta última me ha gustado mucho. Ya la conocía gracias a que una amiga ha leído algunos de los libros de San Mao y me había hablado de ellas. Es curiosísimo, a la vez que emocionante, pensar en que personas que son anónimas en su propio país, puedan a llegar a tener tanto interés en otro tan distante.
Llegaba a este post un poco triste, después de haber leído tu peregrinar por los aspectos más lúgubres del día a día en China, como los escándalos alimentarios o la falta de humanidad frente a desgracias ajenas(si Confucio levantara la cabeza... bueno, supongo que pensaría que todo sigue igual). Tengo conocidos en China que me han prevenido de ayudar a la gente precisamente por lo que denuncias en uno de tus posts: por miedo a que sea un engaño y luego te compliquen la vida. Pero el remedio es, sin duda, peor que la enfermedad. Espero de corazón que las cosas cambien allí.
En cuanto a ti, creo que has evolucionado, si es que permites que un desconocido se atreva a juzgarte a través de tus escritos. Cuando leía los últimos artículos, de tono más crudo (y a pesar de ello contados con la frescura que te caracteriza), no podía evitar compararlos con la alegría por descubrir un país nuevo que transmitían los primeros, cuando a finales de 2009 llegaste a Hangzhou y, para suerte de tus lectores, te decidiste a empezar este blog. Nuevos amigos, emocionantes viajes, costumbres extrañas, anécdotas curiosísimas y divertidas... Por decirlo así, las sombras permanecían apartadas a una mirada que prestaba más atención a la cara amable de un país exótico, pese a que de vez en cuando las miraras de reojo. ¿Quizás el cambio de Hangzhou a Chengdu marcó un punto de inflexión?
Es un poco triste esta sensación de "despertar" a los aspectos más sórdidos, pero a la vez madura. Supongo que es una parte inevitable del viaje por la vida, en China, en España o donde sea.
Por cierto, a pesar de que sabía algo sobre San Mao, la canción no la conocía. Sencillamente conmovedora :)
Es siempre un placer leerte.
Un saludo
Filomeno
¡Hombre, Filomeno, ya te iba echando yo en falta! :)
Perdona que no te contestara antes. Cuando vi tu mensaje tenía los ojos más secos que la mojama, y sólo soporté la luz de la pantalla unos segundos para leer tu comentario, que como siempre, me encanta. Luego me han censurado el acceso a mi cuenta (ya van dos veces, jeje) y hasta ahora no he podido desbloquear tu comentario y responder. (No me preguntes por qué se bloquean los comentarios, a livejournal le dan estos prontos).
En cuanto a lo que dices de las entradas más recientes y la "evolución" que dices ver, pues hay mucho que decir al respecto...
Me he acordado de una frase de una niña que leí en un librito que compré hace unos años y que he encontrado en la web: http://www.slideshare.net/espejo25/frase
"¡Hala, esta piscina sí que tiene suelo!"
... Pues eso, que a mí y a muchos más nos ha pasado lo mismo. Con China... y con España, y con el mundo, y más en los tiempos que corren. De hecho, a España y al mundo también los pongo a parir, sólo que en otras esferas webísticas, porque ésta está reservadita para China. Si las crisis, sean del tipo que sean, tienen algo bueno, es que hacen reflexionar y aprender mucho, y eso nunca está de más, aunque signifique madurar a golpes.
Eso no quiere decir que no vea cosas buenas en China, de España y del mundo, y aunque trato de puntualizarlo cada vez que voy a hacer una crítica, luego lo que tiende a quedarse en la retina es lo que "choca". Es normal, nuestra especie es así. A veces también pasa que nos acostumbramos a lo bueno y se hace invisible, y sólo lo echas en falta cuando, por ejemplo, vas a otro sitio y echas de menos algo a lo que quizá no habías prestado atención en el lugar anterior. De hecho, cuando voy a España, echo de menos muchas cosas de mi vida en China. Con las idas y venidas he aprendido a disfrutar mucho más de la vida. Ahora, en España bebo agua de la ducha y disfruto del sol más que un lagarto, y aquí me salto todas las colas sin que nadie se enfade conmigo y cojo trenes por dos euros. Por ejemplo.
Esta tira de posts "serios" o "sombríos" (voy a empezar a nombrar etapas, en plan Picasso, jajaja) se deben en parte a que, con esto de la crisis, son ahora muuuchos más que antes los españoles que se están decidiendo a emigrar, y muchos, de cualquier manera. El día que vi el famoso reportaje sobre los españoles que se habían vuelto vagabundos en Noruega mientras buscaban trabajo a la desesperada en el País de las Maravillas que pintaba la prensa, me dio un arrebato y decidí empezar una serie de entradas útiles para entender algo mejor la realidad del país al que muchos llegan sin tiempo para explorar (como lo tuve yo), con lo justo para llegar y triunfar lo antes posible (cosa que no es seguro que pase), a veces con la familia a cuestas. Claro que hay cosas buenas que escribir, pero puestos en una situación así de extrema, de llegar a un país que es casi como el mundo al revés, lo que primero me sale es advertir alguna que otra cosa.
Algunos ya me han hecho algún comentario del estilo "qué mala eres", pero yo no me meto con China por deporte. Me meto porque, especialmente si llegara con niños o embarazada, me gustaría saber muchas de las cosas que sé ahora. Me meto porque me duele ver todas las tonterías por las que tiene que pasar toda esta gente. Me meto porque creo que no hay derecho a que uno ignore que lo están envenenando constantemente. Me meto porque preferiría saber a qué "secretos" me enfrento cuando entro por la puerta de un hospital chino. Me meto porque espero que haciéndolo, muchos se eviten problemas. Me meto porque no aguanto que este tipo de cosas se esté empezando a aceptar en todo el mundo con resignación, como si no hubieran alternativas más viables para que la gente normal viva feliz. Me meto porque, si nadie lo hace, nada cambia, y porque si yo no lo hago, REVIENTO.
Otra frase célebre del libro de los niños:
Señora mayor: "Tan grande, y con chupete..."
Niña: "¿Me meto yo con lo que los mayores se meten en la boca...?"
... Pues eso. Que no me toquen mis principios, que muerdo.
La culpa de todo no la tienen ni Yoko Ono, ni los chinos, sino los que siempre tienen la culpa de todo en todos los países del mundo mundial. La gente vive adaptándose lo mejor que puede a lo que le dan. Que lo que acaben haciendo esté mejor o peor, es otra historia.
La entrada sobre San Mao (que me alegra que haya gustado tanto) la tenía pensada desde hace tiempo, y la acabé publicando en ese momento porque yo misma echaba de menos un toque de luz en mitad de la oscuridad de las entradas anteriores. Prometo dedicar las siguientes entradas a temas de otro cantar, que yo soy la primera a la que no le gusta estar penando todo el día... ;) De hecho, ahora sé disfrutar de China mucho mejor que cuando estaba en Hangzhou, y la verdad es que soy bastante feliz.
Filomeno, gracias por seguir el blog, por tus análisis, por comentar y por arrancarme estas reflexiones de dentro.
Ahora toca que el señor censor de turno ignore todo lo bonito que he dicho, y vuelva a censurarme el blog. Lo cual, extrañamente, "me llena de orgullo y satisfacción". x)
Por cierto, y para compensar, aunque no venga a cuento... Vaya mierrrda de casa real que tenemos en casita. En minúsculas, porque que ellos lo valen.
Antes de que me pegue alguien por santificar a Mao Zedong, os aclaro que esta entrada no tiene nada que ver con él.
San Mao (三毛)significa literalmente “tres pelos”, y es el nombre de un famoso personaje de cómic de denuncia social muy querido en China, un niño hambriento que vaga por las calles de la Shanghai de los años ‘30-‘40, y que viene a ser para los chinos lo que Mafalda para los hispanohablantes.
... Pero esta entrada tampoco va dedicada a aquel niño.
Hace unos sesenta años, Taiwán acogió a una familia que llegó desde Chongqing entre tantas otras, huyendo de la revolución comunista que triunfaba en la China continental. Chen Ping, la niña inquieta y reflexiva que llegó a Taiwán, se enamoró de los libros hasta tal punto que abandonó la escuela para dedicarse a leer y escribir por su cuenta. Más tarde acabaría estudiando filosofía y lenguas, se dedicó a viajar por el mundo, acercó Mafalda a los chinos con sus traducciones, y adoptó con cariño como pseudónimo el nombre de aquel niño hambriento que plasmaba en papel con ternura el blanco y el negro de la realidad. Pero lo que la hizo famosa y querida en China hasta el día de hoy fue lo que escribió tras lo que el destino le deparaba en la España de los ‘70.
Ella es la protagonista de la entrada de hoy.
La segunda vez que San Mao tomó contacto con España, llegaba habiéndose enfrentado ya a una tragedia: no mucho antes, un día antes de su boda en Taiwán, su novio alemán murió de un infarto. Sin embargo, no le faltaba también bajo el brazo una ilusión que la había llevado de vuelta al oeste: se llamaba José.
José, un andaluz que la había conocido tiempo atrás en Madrid, llevaba siete años esperando pacientemente la remota posibilidad de que San Mao terminara haciendo la vista gorda a los ocho años de diferencia que la hacían mayor que él, y cuando aquella boda se truncó en Taiwán, no lo dudó dos veces y le escribió una carta pidiéndole matrimonio. Sabiendo de la curiosidad que despertaba en ella el Sáhara, por entonces bajo ocupación española, José se decidió a instalarse en el desierto y a prepararlo todo para darle la bienvenida a la mujer de su vida.
Tras los años felices junto a José que la autora fue plasmando en sus famosos y múltiples cuadernos de viaje, y con la llegada de la descolonización del Sáhara, la pareja se instaló en Canarias, donde José siguió trabajando como buzo. Pero un día, los amigos de José que iban saliendo del agua tras una sesión de pesca submarina, se dieron cuenta de que José no volvía…
Muchos son los que dicen que a San Mao se le quedó la vida atrás aquél día. Pocos días después, murió también el bebé que llevaba dentro.
En 1991, después de algunos intentos frustrados, San Mao consiguió suicidarse, y dejó tras de sí una leyenda. Aún hoy son muchos los que se deleitan leyendo sus cuadernos, algunos deciden empezar a aprender español, y dicen que en el cementerio de La Palma, los trabajadores saben indicar a los muchos chinos que hasta allí peregrinan la dirección que buscan, sin haber mediado palabra.
Y en China, desde los más mayores hasta los más pequeños, todo el mundo se conoce de cabo a rabo un poema en especial, al que una cantante puso luego la música para inmortalizarlo en la memoria de los chinos… Menciónale a cualquier chino que vienes de España, como el marido de San Mao (“Hexi”, en chino), y con mucha probabilidad empezarán a tararear la canción. Una canción que me hace mucha gracia, porque se llama Olivos… casi, casi como mi pueblo. Supongo que porque José era de Jaén.
__________________________________
橄榄树 (Olivos)
Letra en chino: San Mao
Letra en español: María Isabel Torres Cotán (servidora) ;)
不要问我从哪里来 Buyao wen wo cong nali lai 我的故乡在远方 Wode guxiang zai yuanfang 为什么流浪 Weishenme liulang 流浪远方流浪 Liulang yuanfang, liulang 为了天空飞翔的小鸟 Weiliao tiankong feixiang de xiaoniao 为了山间清流的小溪 Weiliao shanjian qingliu de xiaoxi 为了宽阔的草原 Weiliao kuanghuo de caiyuan 流浪远方流浪 Liulang yuanfang, liulang 还有还有 Haiyou, haiyou 为了梦中的橄榄树橄榄树 Weiliao meng zhong de ganlanshu, ganlanshu 橄榄树 Ganlanshu. | No preguntes de dónde llegué Mi tierra muy lejos dejé ¿Por qué lanzarse a vagar, lejos vagar, vagar? . Por ver volar, libres, las aves, Por ver fluir, libre, el agua en los valles, Para inmensas praderas ver, Lejos vagar, vagar. Y también, también, Por los olivares de mis sueños, Olivar, olivar.
No preguntes de dónde llegué Mi tierra muy lejos dejé ¿Por qué lanzarse a vagar, por qué lanzarse a vagar, lejos vagar, vagar? Por los olivares de mis sueños, Olivar, olivar.
No preguntes de dónde llegué Mi tierra muy lejos dejé ¿Por qué lanzarse a vagar, lejos vagar, vagar?
No preguntes de dónde llegué Mi tierra muy lejos dejé ¿Por qué lanzarse a vagar, lejos vagar, vagar? |
Aquí os dejo una versión en acústico de la canción. No difiere mucho de la original, pero el sonido es mejor, la grabación antigua tene un sonido muy malo… os lo enlazo a youtube y a youku, para que podáis escuchar la canción desde dentro y desde fuera de China.
__________________
A pesar de la inmensa fama de los libros de San Mao en China, por mucho que he buscado, no he encontrado ninguna traducción al inglés ni al español de sus obras… y como echo mucho de menos una de las vocaciones por las que me formé y estoy vagando tan lejos yo misma, he decidido emprender, como pasatiempo y ejercicio chinófilo, la traducción del más famoso de sus cuadernos novelados, Cuentos del Sáhara.
- El aceite reciclado (de las alcantarillas) (地沟油)
Hay quien está hecho a comer en estos sitios y nota la diferencia en el sabor, pero a mí me parece inapreciable. Quizá porque el picante me anula el gusto. Sólo soy consciente de haberlo consumido una vez, porque uno de los que comía conmigo lo notó. Desde entonces, evito este tipo de restaurantes, por si acaso, o si no tengo otro remedio que ir, pido algo que no suela llevar aceite, si lo hay (en Sichuan, casi todo lleva). Hay quien lo sabe y opta por el ojos que no ven,corazón que no siente... allá cada uno. Pero si te gusta estar sano y eres amante del huoguo, beware... ;) El que sea escéptico y siga creyendo que soy una exagerada, que le pregunte a cualquier amigo chino por el digouyou (地沟油). Quizá sea, junto con el de la leche, el escándalo alimentario más sonado en China. Se da en todo el país, y lo conoce hasta el tato.
Luego lo llevan a unos depósitos...
Y allí mismo los cuelan y meten en bidones que reparten luego por los restaurantes.
- Salsa de soja hecha con pelo humano
Apreciación de características diferenciadoras de la salsa verdadera y falsa a la vista.
La falsa es negra, no rojiza; con un brillo difuso, menos brillante que la verdadera; y es opaca, no transparente.
- Agua con niveles exagerados de arsénico y mercurio
Con el agua no sé qué es preferible, si comprar la embotellada que te miente desde la etiqueta, o si hervir la del grifo. Llevo una temporada optando por lo segundo, aunque después de hervida, aún se ve una capita de partículas flotantes, que vete a saber qué son... con suerte, sólo es cal.
... Seguimos otro día con más comida de mentira.
Me gusta la comida china. Hay platos que no, como los que llevan un picante exagerado o el aceite en cantidades industriales, pero en general me gustan los sabores, los aromas, las texturas, la combinación de ingredientes y la atención que se pone en la estética de los platos. A veces, incluso hay platos que emiten sonidos, para completar el abanico de sensaciones.
Sin embargo, como en todos lados, cuando vas a comer fuera nunca sabes si fiarte de que lo que estás comiendo sea sano. Pero en China tienes muchas más razones para preocuparte por la seguridad de lo que comes, y además es tanto fuera como dentro de casa.
A pesar de algunos intentos del gobierno por regularizar las condiciones de calidad de la industria alimentaria, en China hay muchos pequeños productores corruptos cuyos actos son muy difíciles de controlar y que consiguen colar sus productos en el mercado. A veces estos productores son gente pobre que da con un modo rápido, aunque totalmente falto de ética, de ganar mucho dinero. En otras ocasiones los implicados en los escándalos del sector son, en cambio, grandes empresas, que buscan recortar gastos o encontrar atajos que las lleven a ganarle algún pulso a la competencia. Estos escándalos saltan a veces a la prensa, y los consumidores se revuelven en internet o a veces hacen boicot temporalmente a algún producto si no lo consideran de primera necesidad. Las autoridades a menudo arrestan a algunos responsables y creo que llegan a sentenciarlos a cadena perpetua si el delito es particularmente grave… pero a menudo, más que conseguir que el castigo sea ejemplarizante, lo que hacen involuntariamente es dar a conocer estos escándalos en los que muchos se enriquecen a base de no tener escrúpulos, y otros muchos deciden que vale la pena intentarlo.
Los consumidores, tras los escándalos, no tardan en aceptar que no se puede vivir estando pendiente de la seguridad de todo, y acaban resignándose y cruzando los dedos para que no les toque el siguiente.
En parte, es inevitable… nunca sabes de dónde te van a llover los golpes, y tampoco puedes montar un laboratorio en casa para hacer tus propios controles de seguridad. Os lo digo por experiencia, querer evitar consumir veneno es sinónimo de volverse medioloco. Aún así, está visto y comprobado que hay productos en los que estos abusos son constantes, y lo mejor es conocerlos y evitarlos cuando decides vivir un tiempo en China. Los nuevos ricos, y sobre todo los funcionarios, ellos que pueden, están ahora comprando granjas o pagándoles a los granjeros para que se dediquen a cultivar productos orgánicos para el abastecimiento exclusivo de su familia. Los productos con etiqueta orgánica del supermercado, además de caros, suelen tener de orgánicos lo que yo de fan del telecinco.
Lo único bueno que se desprende de toda esta situación es quizá el comienzo de una puesta en valor de la agricultura orgánica, que está empezando a hacer furor como negocio en muchas granjas cercanas a grandes ciudades donde muchos de sus habitantes están dispuestos a pagar mucho por comer sano. Esto está salvando muchas familias con huertos y granjas que hasta ahora vivían en la pobreza y aspiraban a abandonar sus tierras para emigrar a la ciudad como mano de obra barata en una fábrica.
Si lees desde fuera de China, no sé qué sentimientos o reflexiones te inspirará saber todo esto; si lees de murallas adentro, sí que me hago una idea. El estrés que provoca enterarse de estas cosas cuando estás a punto de hacerte la cena a veces hace que una se vuelva paranoica. Yo ya opto por la estrategia que mejor me funciona: informarme, tenerlo en cuenta, y procurar comer lo más natural y sano posible. Claro que también habrá a quien le dé igual, porque incluso en España no tiene reparos en comer cosas raras…
Si vives en China, y te gusta cuidarte aunque sea lo más mínimo, ahí van los descubrimientos de escándalos de la industria alimentaria que han ido moldeando mi dieta hasta volverla sanísima y casi totalmente vegetariana (excepción: embutidos ibéricos que mandan los papás, jeje…) a golpe de querer evitar intoxicaciones.
Afrontémoslo con humor, aunque sea por un rato, porque en la vida real, ya hay suficiente dramatismo… Después de todo, tiene su cosilla esto de vivir peligrosamente, y tener retos que solucionar a vida o muerte, como en los videojuegos o en las novelas juveniles. Luego te aburres cuando todo es demasiado fácil... xD ¿Empezamos?
_________________
- Carnes demasiado hormonadas, bacterias fluorescentes en el cerdo, cerdo con clenbuterol
De esto me vine a enterar porque me lo dijo un médico chino cuando vio cómo se me desregulaba la actividad del tiroides de forma alarmante sin razón aparente. Me dijo lo de que la carne en China estaba muy hormonada. Yo le contesté que eso lo hacían en todo el mundo y nunca se me había desregulado el tiroides así antes. Y él respondió: “En China a los animales les suministran incluso más hormonas que en otros sitios”.
Buscando información, me topé con dos noticias: en una se destapaba el escándalo del clenbuterol, un producto usado para tratar el asma y otras enfermedades respiratorias en personas y caballos, con el que cebaban a los cerdos para conseguir que su carne fuera más magra. Por lo visto esto se lleva haciendo años y años, y sólo saltan las alarmas de vez en cuando, cuando los niveles son tan escandalosos como para que una partida mande de golpe a un montón de personas intoxicadas al hospital. A los pocos días todo el mundo olvida el asunto, y todo sigue igual.
Al poco tiempo de ir al médico, me acerqué a comprar al Carrefour, y cuando pasé por la carnicería, descubrí que aquí eso de señalarle la pieza al carnicero para que te la coja y prepare con guantes… no se estila. En una nevera de un metro de largo puede haber al mismo tiempo de tres a cinco personas manoseando y soltando sistemáticamente cada pieza de carne, sin guantes y con las manos sucias (y la uña del meñique larga), hasta que dan con una pieza que les dice “yo tengo menos mierda”, y la cargan hasta llegar a donde las bolsas para luego dejar que la pese el carnicero. Ese fue el día en que Isa renunció definitivamente a comprar carne en China.
Poco después saltó otro escándalo de los originales: el del cerdo fluorescente. Así, como lo oyen ustedes. Mucha gente se dio cuenta en sus casas de que los cortes de cerdo que acababan de comprar brillaban azules en la oscuridad… Los internautas chinos, que son muy cachondos, no lo dudaron: nombraron al fenómeno “el cerdo Avatar”. El cerdo avatar lo que tiene en lo alto es una plaga de bacterias fluorescentes que pa qué, debidas a la falta de higiene en su manipulación y transporte. Aún recuerdo ir en bici un día en Hangzhou tras un hombre que llevaba una pieza enorme de ternera atada detrás de la moto (comía de mierda) con una cuerda, sin más envoltorio ni nada, rozando la carne con los coches, los humos, las salpicaduras de charcos… me pregunto cómo es que no dejé la carne entonces.
No está retocado, ¡la carne es así! ¡Es una auténtica "avatarada (kedavra", añadiría yo...)!
Me planteé comprar un trozo para ahuyentar mosquitos,
pero la que salió por la ventana cuando apagué la luz, fui yo.
LA SOLUCIÓN: Me hice casi vegetariana, empecé a comer más frutos secos y legumbres, y con mucho cuidado (ya veréis por qué), añadí algo más de huevo a la dieta (2-5 a la semana... los chinos suelen comer bastantes más). Para gente que tenga que comer fuera o en compañía de otra gente, supongo que sería casi inviable, pero yo solía cocinar en casa o comer en casa de mis mejores amigos aquí (que hoy son mis compañeros de piso), que son vegetarianos. Cuando comemos fuera, vamos a restaurantes de los que nos fiamos, o directamente a algún vegetariano.
- Leche y derivados contaminados con melamina
Mucho más sonados fueron, de murallas afuera, los escándalos de contaminación de la leche, en especial la infantil, con melamina (en especial en 2008, quizá por ser el año de las Olimpiadas de Pekín, razón por la que el gobierno chino intentó mantener muchas bocas cerradas). Esta barbaridad se dio por una concatenación de falta de escrúpulos de diferentes y numerosos sinvergüenzas:
- Las fábricas de melamina (derivado del petróleo en cristales blancos solubles usados en la construcción y la fabricación de muebles y contrachapados) revenden en plan underground las “zurrapas” a pequeños negociantes.
- Estos chapuceros, a su vez, venden la zurrapa de melamina a ganaderos, como vimos antes, para cebar cerdos, y a otros terceros.
- Estos últimos mezclan la melamina con otras sustancias y lo comercializan como proteína en polvo.
- Este producto lo adquieren los ganaderos y lecheros y lo añaden a la leche que producen, junto a otros productos, como grasas y antibióticos, para “potenciar” las propiedades de la leche en los controles de calidad y para que no disminuyan los niveles de proteínas al aguar la leche para que de más de sí. También se utiliza para fabricar comida para mascotas que se vende en el extranjero.
- La industria lechera adquiere el producto contaminado sin someterlo a controles exhaustivos y haciendo la vista gorda, lo empaqueta… y de ahí, al súper y a tu casa.
Este escándalo lleva muchos años repitiéndose, y una vez más, sólo se le hizo algo de caso cuando las crecientes cantidades de melamina en la leche provocaron a mucha gente, entre ellos miles de bebés, piedras en el riñon (diferentes a las conocdas) e insuficiencia renal aguda. Algunos murieron, y muchos quedaron afectados. Anteriormente, en 2004, también se dio un escándalo con la leche infantil. Esta vez, no había melamina, pero muchos bebés murieron por malnutrición, ya que la leche era falsa. Muchos desarrollaron malformaciones en la cabeza. Sus padres lideran ahora una organización que lucha contra esto cual David contra Goliat. Mientras tanto, la práctica de adulteración de leche sigue, se da incluso en las marcas “más fiables” como Yili o Mengniu, y... (tatacháaan) NESTLÉ, y se extiende a todos los derivados lácteos, como el yogur, los helados, el chocolate... incluso al pan de molde, los sobres de Nescafé, las paoillas y los famosos y clásicos caramelos chinos White Rabbit. Ojo, porque en occidente Nestlé también incluye cierta cantidad de melamina en algunos productos, ya que EE.UU. ha hecho legalmente posible la inclusión de cierta cantidad del mismo (recordemos, derivado del petróleo... no comments). Lo que consigue el dinero.
LA SOLUCIÓN: Ahora consumo sólo leche importada, y separo una parte con granos de kéfir para hacerme mi yogur casero, e incluso philadelphia casero. ;) No me engaño, sé que la leche francesa, neozelandesa o australiana que compro no son lo más natural del mundo tampoco, pero me fío algo más de aquellos controles de calidad que de estos, y al menos melamina, no creo que tengan. Hace poco me gasté un poco más en un litro de leche orgánica australiana, y me di cuenta de que era la primera vez en… ¿veinte años…? que le cogía a la leche ese sabor intenso que me daba tantas náuseas, y que mi madre tuvo que aprender a camuflar con batidos de fresa o alguna cucharadita de café. Hay que ver, cómo disparan recuerdos los sabores... Del café no me quito ni loca, pero el batido de fresa, desde entonces, es que no lo puedo ni ver.
伊利 (Yili), 蒙牛 (Mengniu) y Nestlé, las tres mayores (y en teoría más fiables) empresas implicadas.
- Huevos falsos, huevos con melamina: mi dramática historia de amor-odio con los huevos
Mi ""favorito"". De este escándalo os hablé en el blog nada más enterarme, de lo mucho que me sorprendió, y es que en éste se superaron: al parecer, un campesino descubrió la forma de fabricar huevos exclusivamente a base de productos químicos (¿por qué sabe de eso un campesino? Si es superdotado, ¿por qué no pone a trabajar las neuronas en algo menos dañino…?). Se hizo rico colándolos como huevos verdaderos en el mercado, y no contento con ello, se publicitó abiertamente en internet como maestro y convirtió su casa en una academia de fabricación de huevos falsos, con lo cual la práctica se extendió a un montón de pequeños productores. Han perfeccionado tanto la técnica, que es casi imposible distinguirlos, y han llegado a identificar partidas de huevos falsos en embalajes de marcas “de fiar” en un Carrefour. Y eso que comprar en un supermercado cutre de la esquina ya suponía una garantía de seguridad razonable, en teoría… Estos huevos provocan daños irreparables en las neuronas y hasta demencia senil a corto o medio plazo.
¡Confiesa! ¿¿Este también es tuyo??
{huevo falso}: "un huevo cada dos minutos".
[huevo de gallina]: "un huevo cada dos días".
No se distinguen bien los caracteres de la gallina, por lo poco que veo parece decir algo así como
"[lo que hay quue ver...] ¡que esta mierda de huevos se valoren más que los de verdad...!"
Aquí, la gallina nini.
Desplumada, y repartiendo currículums mientras los chanchullos dineriles le usurpan el puesto
Por si fuera poco, ahora también se ha puesto de moda inyectar melamina y otras sustancias en los huevos verdaderos para que den mayores valores de proteínas en los análisis.
Al principio aprendí técnicas de distinción de huevos falsos, me hice casi experta en la materia (considero que en este mundo en que vivimos, me va a hacer falta hasta la última neurona si llego a la vejez, además, tan probable como es que no vaya a tener ni una mala pensión, hija…). Lo malo es que ya hay tantos tipos de huevos falsos, que mantenerse al día cansa… los hay desde los que se desbaratan al mirarlos, hasta los que botan como una pelota de pingpong, algunos más evidentemente falsos o manipulados que otros. Los culpables suelen echarle cara para escurrir el bulto. Por lo visto, cuando le pidieron explicaciones al dueño de una empresa por el color rojo de las claras, soltó: “¿Y eso qué va a tener de malo? ¡Lo que pasa es que la gallina tenía la regla!”… Y se quedó tan ancho, el tío.
Un día, hace cosa de un mes, fui a hacer un bizcocho con huevos que escogí con esfuerzo, sudor… y no lágrimas, pero sí tiempo y dinero. Cuando rompí el primero y vi que no caía la clara, la palpé y me di cuenta de que podía cogerla de una pieza con dos dedos sin que se cayera. Las caras de mis compañeros de piso eran para verlas… Me la colaron en el súper, vaya… y a saber cuántas veces. Nuestro proceso de selección fracasó. Aquel día gris, en casa decidimos que renunciábamos al huevo. Entonces fue cuando sí se me saltó la lágrima, porque a ver qué hago yo ahora sin tortillas, sin bizcochos, sin revueltos, huevos fritos… :’( Ahora barajo la idea de fundar H. A. … Huevófilos Anónimos… “Hola, me llamo Isa, y llevo 26 días, 5 horas y 12 minutos sin probar un mísero huevo…” [aplauso penoso]. ¿Pero dónde coj…ns está el Capitán Planeta cuando más se lo necesita? ¿También se quedó en el paro? Si no, ¡¡que venga, y aporte un par!! xD
LA SOLUCIÓN: En términos golosos, y para mi desgracia, esto NO tiene solución. A veces sugiero en casa, así como quien no quiere la cosa, que podríamos adoptar una gallina como animal de compañía, total, tenemos una habitación libre y tal, y mira qué bien, un huevito tó los días… pero me toman a guasa, y dejo el tema. Lo que sí hemos puesto en práctica es un incremento bestial de consumo de soja, leche/puré de soja y tofu, y otras legumbres como garbanzos y lentejas (provistos por mamas&papas españoles y franceses), habas y frijoles (o chicharitos, que diría yo), que mezclados con arroz, aportan todas las proteínas de que no disponemos por los huevos y la carne.
Ahí van las pruebas del delito: la riqueza tipológica de los huevos falsos/alterados.
El huevo amorfo.
Esto me recuerda a un juguete de porespán destrozado con pasión por mi Ringo en su época cachorril.
El huevo tipo cámembert
El huevo escrotoide
El huevo kinder
El huevo imbatible
El de tendencia suicida al desparrame
El huevo rodátil
El huevo vago.
Fíjate si es vago, que se resiste hasta a dejarse caer por cuestiones inherentes a la gravedad. Éste fue el tipo de huevo que me quitó las ganas de seguir comiéndolos.
El huevo ruboroso
El huevo "V"
El famoso huevo de la gallina menstruadora
El huevo ping-pong
__________
Cuando comento algo de todo esto a los extranjeros que viven aquí, la mayoría cree que estoy loca o exagero, se les nota en la mirada. Supongo que voy a tener que desaficionarme un poco a la incómoda práctica de la observación… Pero lo que he observado por ahora, ya no tiene remedio. :P Si creéis que todo esto es demasiado, es por que no sabéis lo mucho que queda para agotar el tema de estos escándalos, como veréis en la próxima reunión de Huevófilos Anónimos (si es que antes no informo de que nos hemos intoxicado por tomar cantidades industriales de soja de juguete).
Por si alguien se pregunta "y entonces, qué es lo que come esta niña" (la mia mamma, por ejemplo), os dejo con algunos platos que nos hacemos en casa. Sin polvitos mágicos, ni goma, ni bacterias fluorescentes.
Continuará…
Muchos son, sobre todo últimamente, los que me escriben preguntándome cómo vivirían en Chengdu si se decidieran a vivir aquí. Hay quien pregunta directamente en qué ciudad China lo veo feliz… Cada persona es un mundo, a cada uno le gustan unas cosas, y creo que es una decisión personal. Nadie te conoce como tú a ti mismo.
En esta entrada pretendo presentarles, de forma muy general, los factores que creo que deben influir en la elección de ciertos puntos sobre otros, y una breve descripción de un puñado de opciones. No están todos los que son, pero son todos los que están. Espero que les sea útil.
Los porqués de la elección: en qué basarse para elegir
El objetivo
Lo primero que creo que uno debe plantearse es: ¿A qué voy? ¿Cuál es mi objetivo? Hay sitios en los que hay más demanda de profesionales extranjeros que en otros; los salarios y el coste de vida también varían, y a veces incluso sustancialmente. Si uno quiere aprender chino, quizá convenga tener en cuenta la densidad de población extranjera de cada núcleo urbano (aunque luego depende casi por entero de uno mismo el poner en práctica el chino, buscar amigos locales y huir de la vida “100% expat”)… También es importante escoger qué tipo de caracteres quieres aprender. En Hongkong (y Taiwán) se escribe en caracteres tradicionales. Si quieres montar un negocio, tendrás que tener en cuenta dónde se concentran tus potenciales proveedores/clientes/contactos/etc. Si lo que pretendes es pegarte un año sabático de mochilero por paisajes increíbles o conociendo “la China profunda”, hay que escoger sitio en consecuencia… Cuestión de lógica, pero que muchos olvidan o pierden de vista prestando atención a otros factores.
El clima y la calidad del aire
A juzgar por la realidad en la que vivo, no sé si esto realmente ocupa un segundo puesto, ni siquiera en mi “ranking” personal… Pero te lo advierto. Si lo tuyo es disfrutar de la vitamina D a lo bestia y no puedes vivir sin ella, ya puedes ir descartando teeela de sitios. China es un país con grandes zonas de clima húmedo donde se suelen concentrar muchas ciudades de tu lista (Shanghai, Ningbo, Hangzhou, Chengdu, Guangzhou…) A veces la humedad se traduce en simple bochorno, en muchos casos suelen haber bastantes días de lluvias (ojo con los coletazos del monzón en el sur), pero la mayoría de ciudades que acabo de citar, suele estar cubierta constantemente de una espesa nube de humedad que tapa bastante la luz del sol e impide ver el cielo, o incluso el horizonte. Chengdu es el caso extremo. Vive inmersa en una espesa nube blanqui-gris, no tiene ni amaneceres, ni atardeceres, ni colores que no vayan del blanco al gris marengo. En China tradicionalmente se piensa que las chengdunesas son las mujeres más bonitas de China porque cultivan su blancura de perla en este tupperware gigante a prueba de rayos UVA.
Hay regiones más secas, como Xinjiang o Tibet, pero tengo entendido que es difícil conseguir permiso del gobierno para residir en esas áreas (problemas con las etnias minoritarias y demás), y la accesibilidad, desarrollo y posibilidades de encontrar ciertos empleos, por ejemplo, son bastante menores que en otras áreas.
La mayoría de ciudades prósperas se concentran en la zona de la costa este; el sur suele ser más húmedo, con inviernos que calan mucho y veranos muy bochornosos. En la costa al norte también hace humedad, pero hay más horas de sol y el clima es más frío. Qingdao es un punto intermedio que por lo que me han contado, tiene un clima agradable.
Esto es lo que veo invariablemente cada día cuando me asomo al balcón. Sea la hora que sea del día, sea la estación del año que sea. Sólo mientras llovizna se ve algo más allá de lo que en esta foto. Sólo se sabe si "hace sol" cuando miras al suelo y ves que las cosas tienen sombra.
Tengo muchísima curiosidad por ver cómo pinta el cielo un niño de Chengdu...
En cuanto al tema de la contaminación… Uff. Casi todas las ciudades chinas superan con creces los límites de contaminación que se consideran aceptables bajo “estándares europeos”. Si bien no se cumplen ni en Europa (donde incluso existe una compra-venta, falta de cualquier escrúpulo, de cuota de contaminación entre países para poder saltarse los límites legales establecidos), en China los niveles se multiplican. Esto se debe a la obtención de gran parte de la energía de la quema de carbón, y al creciente y denso tráfico. En lugares donde llueve mucho, los niveles se alivian algo (caso de Hangzhou o Shanghai). Sin embargo, en Chengdu, pero sobre todo en Chongqing, la falta de lluvias agrava la cosa bastante más, y los niveles se disparan. De entre las 20 ciudades más contaminadas del mundo, más de la mitad son chinas. Chengdu está en el puesto 17 del ranking; Chongqing es la segunda ciudad china más contaminada, en el puesto nº 5. Se nota un montón... pasas un rato en la calle, y al sonarte la nariz ves que está negra. Si pasas más tiempo, ya empiezas a toser. Los chinos suelen usar mascarilla, sobre todo s van en bicicleta. La capa omnipresente de polvo negro lo cubre todo en cuestión de horas tras una limpieza. Muchos nuevos ricos de Chongqing deciden huir al extranjero para darle esquinazo a la posibilidad de contraer un cáncer... yo conozco a una que está juntando para irse forever a Canadá.

Se estima que un tercio del aire contaminado de todo el mundo se concentra sobre las grandes ciudades chinas, donde se concentra también el mayor número de muertes prematuras por enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Las tasas de desarrollo de cáncer se han multiplicado en los últimos años. Si pretendes quedarte por un tiempo prolongado y padeces enfermedades respiratorias, estás embarazada, vienes con niños pequeños o eres muy mayor, lo mejor es que descartes las ciudades más contaminadas y apuestes por núcleos urbanos más pequeños, menos dedicados a la producción industrial o con climas más lluviosos.
Los niños
Si te vas a traer a la familia al completo, y pretendes que tus hijos estudien en colegios internacionales, como hacen la mayoría de familias extranjeras que he conocido aquí, infórmate previamente sobre los centros que haya en las ciudades que te interesen. Suele haber en casi todas las grandes ciudades. Evidentemente, en ciudades como Pekín y Shanghai hay más donde escoger, y probablemente mayor calidad.
Si los niños fueran míos, intentaría decidirme por un sitio con naturaleza o parques cercanos, un aire lo más limpio posible, una vivienda en una zona más bien alejada del centro, buenos servicios sanitarios, centros comerciales o supermercados con ciertos productos importados (leche, por ejemplo) y medios de transporte seguros.
Las relaciones personales
Creo que quizá es lo más importante; tener relaciones satisfactorias con gente que viva cerca es definitivamente el factor que más influye en la felicidad y la satisfacción de la gente. La personalidad abierta y entrante de los chinos (en contraste con la de los japoneses o los coreanos) es un plus casi asegurado en China, porque la naturaleza de la gente es cálida y hospitalaria, aunque en ciertas situaciones no lo parezca. Los chengduneses tienen especial fama de extrovertidos, ociosos y simpáticos, y siempre están buscando excusas para quedar y comer algo o hacer una escapadita.
En ciertas ocasiones, sin embargo, se echa de menos una forma más parecida a la propia de entender las relaciones personales, sobre todo en los períodos de bajón por choques culturales. Pero hoy en día hay extranjeros de casi todas partes en casi todas las ciudades chinas, y no cuesta encontrar gentes en las que además puedes descubrir a grandes personas y amistades muy bonitas.
Aún recuerdo uno de mis primeros, confusos y solitarios días en Chengdu, cuando nada más saludar a un italiano, me espetó que él solo hablaba con chinos, y se largó a comer solo. Hay gente que viene con la intención de hablar sólo con chinos porque cree que es la única forma de aprovechar al máximo la estancia para aprender chino. Yo creo que es un error, lo mismo que los que sólo tienen amigos extranjeros con los que hablan en inglés y sólo saben decir "¿esto cuánto cuesta?" y tres cosas más. Los compañeros extranjeros pueden saber explicarte en un momento dado cosas que un nativo no atina a hacerte entender; pueden compartir consejos valiosos y enriquecer tus conocimientos y puntos de vista en las conversaciones; son un apoyo cuando te ves en apuros de los que no quiere o no puede sacarte un chino; al compartir una base cultural parecida, entiende de forma parecida las relaciones personales, y se presta, por ejemplo, a compartir sentimientos, problemas, ideas, intimidades (cosa que a los chinos suele costarles mucho más)... Y si además en el grupo hay gente de diversas nacionalidades, sobre todo si hay asiáticos, lo más probable es que se acabe hablando en chino, estableciendo conversaciones muy enriquecedoras y compartiendo amigos chinos.
Perderse todo eso, creo yo, es perderse mucho.
La diversión, el ocio, la cultura…
Si eres un urbanita empedernido, amante de la amplia y variada oferta cultural y del ocio alternativo, no te vayas a creer que irte a cualquier ciudad con rascacielos y millones de habitantes va a ser un “vine, vi y vencí”… Al menos en mi opinión, la mayoría de las grandes ciudades chinas sufre una carencia más o menos importante en estos campos. Las grandes excepciones son Pekín y Shanghai, junto con Hongkong, y puede que Guangzhou.
En estas ciudades se concentran las opciones más variadas, el mayor número de alternativas, y la mayor calidad de opciones de ocio. En otras ciudades siempre hay bares, discotecas, karaokes, pubs, casas de té (aunque muchas ya sólo las llenan los viejecitos jugando al mahjiang) y alguna que otra cafetería decente (a veces, mucho más que decente). Los museos no suelen abundar, y a menudo los que hay no parecen tomarse muy en serio la importancia de su tarea. Una excepción de la que sé y puedo hablar por experiencia propia es Hangzhou. El museo de Zhejiang es precioso, y la ciudad está salpicada de “museítos” dedicados a múltiples inventos o especialidades de la ciudad: las tijeras, los parasoles, la seda, la medicina tradicional…
Monumentos, paisajes
Si estás hecho a admirar el patrimonio cultural de tu ciudad de camino al trabajo y te apetece vivir China de la misma forma… Considera Pekín. La ciudad está repleta de monumentos históricos, con su Historia detrás, y que aparecen en muchos puntos de la ciudad. Otras ciudades también tienen monumentos significativos, pero en menos concentración… caso, por ejemplo, de Xi’an y sus famosos guerreros de terracota. Hangzhou, en especial en los alrededores del lago a cuyas orillas se concentra “el centro” de la ciudad, también tiene muchas pagodas y construcciones tradicionales.
Sin embargo, por varias cuestiones de diversa índole, en China no se le ha dado históricamente mucha importancia a la conservación del patrimonio artístico, y muchas cosas han caído por sí mismas o han sido destruidas. En otras ocasiones, las ciudades son de formación bastante reciente, y tienen una identidad más práctica/industrial que histórica/cultural.
En Shanghai no queda mucho de los antiguos barrios de casitas humildes y encantadoras que se extendían por lo que solía ser hace cien años un pueblo pesquero. Sin embargo, hay barrios que pertenecieron a principios de s. XX a las concesiones de países occidentales que se establecieron en la ciudad con fines comerciales, y que continúan en ocasiones casi intactos. Los amantes de la arquitectura moderna y contemporánea disfrutarán mucho del lado más nuevo de Shanghai, quizá la imagen ideal de la nueva China.

Vista aérea del paseo marítimo de Shanghai. A esta orilla, las antiguas concesiones occidentales; en la de en frente, los rascacielos modernos de la zona de negocios de Pudong.
Si en cambio lo que buscas son paisajes bonitos, depende de cómo imagines la cosa… ¿Quieres vivir cerca del paisaje, o en el paisaje? Si eres de los primeros, enhorabuena: China está plagada de paisajes preciosos, desde las famosas montañas estilo “Bola de Dragón” de Guilin, hasta las cordilleras con espectaculares y frondosos bosques de Sichuan, desde las praderas de Mongolia interior hasta las playas tropicales de la isla de Hainan. Vivir en Chengdu es vivir en una nube gris de asfalto y ruido, por ejemplo, pero si coges un tren durante una hora te encuentras de repente en mitad de un bosque, y si te atreves con los autobuses que se meten en unas horas donde otros no llegan, te sorprendes en un pueblo tibetano a los pies del Himalaya.
Guilin en un momento en que Goku se fue a por tabaco
Campos de Yunnan
Juizhaigou, reserva natural al norte de Sichuan
Paisaje desértico nevado en Xingjiang, al noroeste de China.
Afueras de Panjin, en la provincia de Liaoning
Si lo que quieres es vivir EN el paisaje, lo más probable es que tengas que renunciar a muchas comodidades a cambio. Considera Tibet, Xinjiang (con grandes desiertos), la provincia de Yunnan (montañosa y fría al norte, casi tropical y con plantaciones en terrazas al sur)… o si estás dispuesto a renunciar a bastante más, establécete en algún pueblo en cualquier paisaje que prefieras. (Ojo… un pueblo en China no es lo mismo que un pueblo en España; estarías renunciando a muchas más cosas/servicios/facilidades de las que puedes estar pensando). Si no quieres renunciar ni al paisaje, ni a las comodidades, considera Hangzhou, Suzhou, Qingdao y Hongkong. Probablemente, también Kunming o Xiamen. Pekín tiene relativamente cerca la sierra sobre la que se desliza la serpiente de la Gran Muralla, y Shanghai considera que Hangzhou es su parquecito para el fin de semana (sobre todo ahora, que está a un abrir y cerrar de ojos en tren de alta velocidad…).
Entre el mar y las montañas, toma el sol Hong Kong![]()
Mi adorada Hangzhou, con su lago, sus colinas, sus bosquecitos silenciosos, sus pagodas y sus leyendas en cada esquina. No sé si Marco Polo diría también hoy que Hangzhou es el paraíso en la tierra, pero es el primer destino turístico para los chinos, y a día de hoy,
creo que con mi primera elección acerté de lleno. Si tuviera que vivir mucho tiempo en China, quizá acabaría otra vez allí.
Qingdao, conocida por ser el mayor productor de cerveza en China, enseñados por los alemanes que se establecieron antaño allí. Dicen que hay buen ambiente nocturno, iglesias y otros souvenirs que se dejaron los alemanes. 
Sanya, en la isla tropcal de Hainan
Suzhou, según Marco Polo, la Venecia de China.
El transporte
Conducir un coche en China es una auténtica locura. Sólo conozco a un extranjero que conduce un coche aquí. Sí es más corriente desplazarse con motos eléctricas y bicicletas, aunque también hay que tener mucho cuidado. Recomiendo observar el tráfico como peatón al menos tres días antes de decidirse a coger la bicicleta, a nno ser que se vaya por sitios más seguros (y aún así, no des nada por hecho...). Los servicios de autobuses en las ciudades grandes suelen estar bien, aunque en horas puntas el autobús parece un chiste, porque dentro hay más gente que partículas de oxígeno. Suele haber muchos taxis también, con precios que pueden rondar los 20 yuanes por 15 minutos (unos 2 euros). No tardarás en acostumbrarte a las excentricidades al volante de los taxistas. Pero quizá lo más seguro es el metro. Pekín y Shanghai disponen de una buena red de líneas; en Hangzhou iba a estrenarse cuando me fui yo, y en Chengdu me pilló aquí la inauguración, aunque por ahora sólo tiene una línea. Si quieres vivir en una ciudad muy grande, procura escoger una con metro, o los taxis acabarán crujiéndote el bolsillo a la larga y perderás además mucho tiempo y paciencia en tus trayectos. Pekín sin metro sería una pesadilla. Hay ciudades que están incorporando un servicio de bicicletas públicas. En Hangzhou es prácticamente gratis, y muy práctico.
Los servicios sanitarios
En todas las grandes ciudades suele haber, además de los hospitales públicos especializados tanto en medicina china como en la occidental, un mayor o menor número de clínicas privadas en las que trabajan médicos extranjeros o chinos que hablan inglés u otros idiomas. Éstos suelen ser muy caros, y conviene ir con seguro médico (y asegurarse de antemano de que sus servicios funcionen bien...). Si pruebas un médico que te convence, sea chino o extranjero... no lo pierdas de vista. En China la medicina es un sacadineros, y pocos dudan en mandarte hacer mil pruebas que no necesitas, prescribir medicamentos innecesarios y prolongar tu espera en los pasillos y las colas de cada consulta durante días, si hace falta. Si tienes amigos, compañeros o profesores chinos, hazles saber que tienes un problema y pregúntales si tienen guanxi (enchufe, contacto) con algún médico de confianza a quien le puedan pasar tu caso. Así es como se hacen las cosas en China, si quieres que salgan bien.
¿Dónde está el dinero?
Pues depende. Los consumidores ricos están repartidos por muchas grandes ciudades, pero existe una concentración importante en Hongkong, Shanghai, Pekín o Hangzhou.
Los que buscan proveedores o puertos pueden probar también suerte en Ningbo, Guangzhou, Yiwu o Shenzhen. Chengdu y Chongqing han crecido muy rápido y también están ganando mucho terreno en materia económica, convirtiéndose en el “núcleo fuerte” del oeste de China, que hasta ahora permanecía a la sombra de la riqueza concentrada en la costa este.
De este tema sólo puedo dar estas nociones, si te interesa, infórmate más a fondo sobre la concentración de cada tipo de industria en diferentes áreas. En China las cosas funcionan por gremios, y a veces la ciudad entera es un gremio dedicado a algo en concreto.
... Nunca he oido mencionar a nadie este punto en sus razones para querer ir o quedarse en una ciudad, pero lo incluyo, por si hay gente de negocios en la sala.
__________
Las mejores ciudades para vivir feliz en China
Está visto: las listas molan. ;)
Casi cada año sale alguna o varias listas en los medios, tanto chinos como occidentales, que enumeran las ciudades preferidas de la gente para vivir en China. A ver... Googgle... best cities in China... Cojamos un par al tuntún.
Según la del China Daily de 2007, the winners are...
Hangzhou, Lhasa, Nanning, Beijing , Shanghai , Guangzhou.
Según ellos, las favoritas de los extranjeros, donde consideran por amplia mayoría que seguirían viviendo, son, en este orden: Hangzhou, Haikou, Chengdu, Kunming, Shanghai, Beijing, Lhasa.
El People's Daily también hizo su lista en 2010, también encabezada por Hangzhou.
En China.org, hicieron el año pasado su propia lista, esta vez con las 100 mejores ciudades... Una vez más, encabezada por Hangzhou. Chengdu tiene el segundo puesto. Creo que esta lista es de las ciudades que más gusta a los chinos, porque hay opciones que no he oido mencionar en la vida a los extranjeros chinohabitadores... Copio abajo los 20 primeros de la lista:
Rank | City (Province) | Score |
1 | Hangzhou (Zhejiang) | 94.18 |
2 | Chengdu (Sichuan) | 94.14 |
3 | Qingdao (Shandong) | 93.77 |
4 | Changchun (Jilin) | 93.68 |
5 | Chongqing | 93.48 |
6 | Jiangyin (Jiangsu) | 93.26 |
7 | Nanjing (Nanjing) | 90.62 |
8 | Huizhou (Guangdong) | 90.24 |
9 | Hong Kong | 89.74 |
10 | Suzhou (Jiangsu) | 89.52 |
11 | Harbin (Heilongjiang) | 88.86 |
12 | Yantai (Shandong) | 88.42 |
13 | Ningbo (Zhejiang) | 88.02 |
14 | Yichun (Jiangxi) | 87.76 |
15 | Dalian (Liaoning) | 87.56 |
16 | Siping (Jilin) | 87.21 |
17 | Xi’an (Shaanxi) | 86.44 |
18 | Weihai (Shandong) | 85.12 |
19 | Zhaoqing (Guangdong) | 84.68 |
20 | Tonghua (Jilin) | 84.02 |
Ahí va otra lista curiosa: la de las ciudades más "cabreantes", escogidas por los usuarios chinos de internet, y que curiosamente coincidió en muchos puntos con las listas de mejores ciudades... Aunque por motivos puntuales referentes a incidentes concretos. Yo haría críticas más generales... A Hangzhou le criticaría el alto coste de vida, a Chengdu la contaminación y la falta de oferta de ocio, por ejemplo. Todas las monedas tienen una cara B. ;)
Por último... China es enorme y no puedo tener todas las cudades en la cabeza, así que me acabo de dar cuenta de que me he dejado muchas opciones decentes atrás: Nanjing, Dalian, Dali, Shenzhen (esta última más industrrial)... Cuestión de que investiguéis ya un poco por vuestra cuenta.
La comida China y sus tópicos
¿Cuántas veces te han invitado a comer en un chino, y lo que primero has pensado es "yo no quero comer perro"...? Si bien es verdad que en China hay gente que come carne de perro, y de gato y de tiburón, también es verdad que no es la norma, que sólo suele darse la práctica en una zona concreta (Cantón) y no es ni mucho menos del gusto de toda su población. Poca gente come perro hoy en día, aunque haberlos, hailos... Como también, por otra parte, comemos en España menudo, caracoles, rabo de buey, carrillada, caballo y otras cosas que a muchos extranjeros les parecen igualmente asquerosas o inhumanas.
Una situación que me dio que pensar fue el gesto de asco e incredulidad de unos americanos cuando supieron que no sólo en Chengdu se come conejo, y que en España se come sin mayor trauma. Para ellos es un sinónimo de comer rata (comprensible, porque son roedores)... También me solía pasar, al ir con mis 15 amigos tailandeses a cenar, que veía cómo unos evitaban comer vaca, por budistas de origen hindú; otros, cerdo, por musumanes; otros, todo tipo de carne por otra rama budista; otros, comían de todo; y otros, por solidaridad pura, evitaban en presencia de los demás comer todo lo que a otros les parecía poco correcto comer... Yo por entonces huía especialmente del pescado del lago nadando en salsa agridulce con guindillas, de los tomos enormes de tocino, del tofu superpestoso y de las cabezas de pato. Hoy huyo de sopas de grasa picante, cabezas de conejo y guindillas. Moraleja: Al final el límite de lo "asqueroso" sólo lo marcan las costumbres de uno.
Otra idea errónea es que la cocina china es aquella que vemos en la carta del "Restaurante Gran Muralla" de la esquina... si alguna vez veis a los dueños comer, fijaros en lo que comen. Seguro que no está en la carta. La mayoría de restaurantes chinos que hay en el extranjeros no son nada auténticos, quizá por querer adaptar los sabores al paladar "occidental" para asegurarse más éxito... En todo el tiempo que llevo en China, rara vez me he topado con un rollito de primavera, nunca he visto en ninguna carta la sopa de aleta de tiburón (que de hecho no es tiburón en esos restaurantes que conoces, tampoco), jamás he vsto a nadie comer pollo al limón (el limón en China es importado, caro y poco usado), ni me he cruzado con el clásico del pollo con bambú y setas chinas o con el helado empanado y frito. El cerdo agridulce sí lo he comido, pero no tiene NADA que ver con las bolitas elásticas que se comen en los chinos de España. Si queréis probar la comida china, tenéis dos opciones: una, venir a China; dos, pedirle a un chino que te recomiende un restaurante auténtico con carta en chino. Ten ojito y no le preguntes al hermano del que tiene el restaurante a 100 metros... ;) En Sevilla solía haber uno bueno en el Polígono Carretera Amarilla (donde comían los chinos que trabajaban en las naves).
Es curioso hablar de platos raros, pero eso lo haré otro día. Lo cierto es que no entran dentro de la dieta normal para la inmensa mayoría de los chinos, que si bien cocinan diferente a nosotros, usan ingredientes bastante parecidos en general, aunque todo el mundo piense que los chinos sólo comen cosas raras. Por eso hoy me voy a centrar en explicaros cómo es de verdad la comida china.
Los chinos suelen exaltar en especial ocho tipos de cocina china, pero mi distinción y mi manera de captar los sabores es diferente, así que la clasificación que sigue, me la saco un poco de la manga, basándome sobre todo en predominancias de sabor por zonas geográficas.
La brújula del sabor
Atención, navegantes: aquellos que ODIEN el picante y planeen comer fuera de casa a diario, que SE OLVIDEN de vivir en Sichuan y Chongqing. Incluso si al pedir te arrodillas y suplicas que no le echen NADA de picante, te darás con un canto en los dientes cuando compruebes que las posibilidades de que se te salten las lágrimas con el primer bocado son del 95%. Advertidos quedan… Aún así hay gente a la que no le importa vivir a base de panecillos, fideos chinos instantáneos y tomates revueltos con huevo… ;D La verdad es que los paisajes lo merecen, todo es cuestión de prioridades, jaja.
Los sichuaneses y chongchineses (o como se diga) consideran que aquello que no es picante y esté bañado en grandes cantidades de aceite o grasa animal, directamente no sabe a nada. Se comen hasta las guindillas, y sin pestañear. Echan la pimienta a puñados en los platos, y les pasa como a los esquimales con la nieve: tienen chiquicientas palabras para definir el tipo de picante que saborean, desde el que sabe a fuego hasta el que duerme la boca. Yo me he acostumbrado a una cantidad razonable de picante (aunque ellos dicen que eso ni es picante ni ná), pero en cuanto me meto algo picante en la boca, mi sentido del gusto muere en el acto, y casi no distingo qué es lo que como de no ser por la textura. Por eso (y por miedo a las intoxicaciones en restaurantes baratos) suelo comer en casa los platos españoles, chiñoles, frañoles, frachinuases y cantoneses que hacemos nosotros (Abao cocina de miedo y muy sano, tirando mucho del sali-dulce y el vapor). :P Los chinos suelen considerar que la cocina de Sichuan es la más sabrosa de China, aunque muchos no pueden llegar a comer tanto picante. Saber comer muy picante se considera a menudo todo un éxito, sobre todo si vives en estas latitudes. En Hunan también comen guindillas sin llorar.
El "hotpot", plato estrella de la cocina sichuanesa.
Consiste en un caldo con aceite/grasa animal en proporciones iguales en una olla central que hierve constantemente en la mesa, con mucha guindilla y condimentos picanes, donde se van añadiendo ingredientes diferentes que los comensales van rescatando y sacándose al plato.
El mapo tofu, otro plato reverenciado de Chengdu.
Tofu tipo "queso de burgos", nadando en aceite y pimienta de Sichuan.
Para los amantes del marisco y/o del dulce, la ciudad que le hipnotizará el paladar será probablemente Guangzhou, Hongkong, Shanghai, Hangzhou o alrededores de las mismas. No es que todo tenga azúcar a puñados… a veces el significado de “dulce” se limita a un toquecito de azúcar al sabor salado original, el mayor uso de verduras o incluso frutas, o simplemente a sabores más naturales o suaves. Mi favorita es la cantonesa, que es ligera y no suele tirar de las frituras,sino a hervir o cocinar al vapor… aunque también es la cocina que más rarezas tiene. Hay platos puntuales elaborados con ingredientes raros, como insectos, o… sí, acertasteis, ¡perro! :S Pero ya digo, que son platos puntuales, igual que cuando en España se come sesada, caracoles, filete de caballo o cola de toro, vaya.
Platos típicos del dimsum cantonés.
Con muchos platos al vapor, frutas y verduras en tortillitas, hojaldre o empanadillitas, paquetiros de arroz especiado envuelto en hojas de loto...
Dong Po rou, con el nombre de un poeta famoso.
El plato más típico de Hangzhou: un trozo de cerdo con bastante tocino, bañado en salsa de soja con un toque de azúcar.
Al noreste, los chinos prefieren los sabores salados, aunque hay también platos dulces y agridulces. Los restaurantes de 东北菜 (cocina del noreste) suelen ser generosos en sus raciones usan sobre todo carne y verduras, y supongo que se puede decir que el sabor es lo más parecido, dentro de la cocina china (y dentro de lo que es posible aquí la comparación) con la cocina española. La cocina pekinesa la meto aquí, supongo, con su plato más famoso: el pato pekinés.
Plato salado de carne con verduras
Pato pekinés, que en realidad es un "plato de autor", no realmente "casero"...
Al noroeste, en la región de Xingjiang, también triunfa lo salado. Lo que no vas a encontrar aquí es cerdo, porque son musulmanes. Suelen tirar mucho más de platos de cordero que en el resto de cocinas chinas. La cocina de Xinjiang tiene muchos fans entre los españoles chinófilos.
En la comida de Xinjiang están muy presentes los tallarines hechos y estirados a mano, a menudo delante tuya.
La cocina tibetana es quizá la más pobre en ingredientes, lo cual es lógico, teniendo en cuenta las condiciones extremas climatológicas y geográficas en las que han vivido tradicionalmente los tibetanos. La dieta se basa en la carne de Yak, panecillos, leche/mantequilla/té de mantequilla de Yak, y tsampa, hecho con harina y mantequilla de Yak.
Por último, otra gran característica de las costumbres culinarias chinas es la diferencia del acompañamiento: tallarines al norte, arroz al sur. (¡He oído a muchos chinos que dan por hecho que la mayor corpulencia de la gente del norte se debe exclusivamente a esto!).
Valores a la capitalista: crónica de una muerte anunciada
No lo digo yo, se lo autodiagnostica ella solita: China, ese paraíso económico que crece mientras a otros nos come con papas la crisis, está pasando por una crisis muy diferente... Una crisis de valores. No, no esos valores de los que se habla tanto ahora... los otros. Los que impulsan a una sociedad a considerar lo que está bien y lo que está mal y a actuar en consecuencia. Yo creo que esta crisis moral es hija de la otra, y que nosotros también la tenemos encima, si bien aún no se hace notar hasta el mismo punto, porque está entrando en escena de una forma más paulatina y diferente. En China, en cambio, casi de la noche al día, el comunismo se ha vuelto capitalismo del más salvaje, la pobreza muta en prosperidad y clases de nuevos ricos, donde un país que hace poco era casi tercermundista le disputa hoy el puesto a "la primera potencia del mundo".
El cambio de sistema en China no ha dispuesto de tiempo para ser paulatino, y la adaptación está siendo muy confusa y trayendo muchos quebraderos de cabeza a la sociedad china, que se enfrenta al reto de digerir los cambios en todas las esferas de su vida y buscar una nueva identidad. Esto sucede en un período de cambios diseñados en torno a la economía que ha derrumbado valores y costumbres milenarias en una sociedad en la que gran parte del pilar de la cultura se derrumbó ya en los ’60. ¿En torno a qué, entonces, se construye una identidad…? De repente, sin que ellos mismos lo hayan decidido, alguien ha tomado ya la decisión. Todo ronda en torno a la persecución de la riqueza. Y los valores que han sobrevivido, lejos de suponer un contrapeso humanístico en la balanza, a menudo lo que hacen es potenciar la frialdad y la amoralidad del capitalismo.
Así, por ejemplo, la tradicional importancia del honor (mianzi) se aplica hoy al dinero, y el que tiene más riqueza va por la vida colgándose los Louis Vuitton [auténticos] de tres en tres, o se cree con derecho de atropellar con su cochazo a los que vayan andando por un paso de cebra; el ansia por hacerse rico a menudo hace uso de la imaginación de los inventores, que parece resurgir siempre para lo que menos debe, como envenenar leche infantil para que dé niveles altos de proteínas en los análisis de calidad; la costumbre de que el hombre provea a la familia económicamente se traduce hoy en un matrimonio que en la práctica no es más ni menos que “la compra de una novia” (las mujeres exigen abiertamente coche y casa para casarse, y muchos “no se pueden permitir una novia”)…
He aquí las fashion victims de la temible fiebre luivuitona, que se desata sin control entre los nouveau riches
de la misma China donde se made los bolsos igualitos que lleva tu vecina por dos duros.
De muchas corrientes filosóficas y religiosas mundialmente conocidas y valoradas, y que fueron víctimas del desprecio del maoísmo por la cultura, sólo quedan un puñado de supersticiones, y desprecio y desinterés de la sociedad por ellos; y muchas piezas de museo que perviven tras los estragos de la Revolución Cultural de los ’60, testigos del devenir de una cultura tan rica y milenaria, se pudren casi literalmente en algunos museos, que casi no atraen público y que a veces no estudian debidamente lo que tienen en sus manos. La costumbre de hacer borrón y cuenta nueva en cada etapa histórica lleva hoy a deshacerse fácilmente de prácticas como el taichí, que para los jóvenes es “cosa de viejos”, a menospreciar y destruir el patrimonio artístico y cultural para levantar rascacielos y moderneces cutres, y a abrazar las modas más novedosas sin preocuparse en preservar la herencia del pasado. El valor que en muchos aspectos le otorgó el comunismo a la justicia y la igualdad languidecen hoy en una sociedad ultracapitalista donde lo que prima es el éxito… Entendido como prosperidad económica, no como alcance de un objetivo vital o como el tipo de felicidad que muchos sabios y poetas experimentaban y expresaban antaño en sus vidas nómadas, humildes y creativas, contemplando la naturaleza, viajando o visitando amigos a los que dedicaban luego palabras hermosas a cambio de poco o nada.
Quizá haya quien lea esta entrada y sentencie que está llena de prejuicios o algo por el estilo. Todo el mundo tiene una visión del mundo forjada en circunstancias distintas; yo no soy diferente, y soy crítica desde mi perspectiva (y además me expreso a base de exageraciones, que es mi deporte nacional favorito ;) ). Eso no quiere decir que no comprenda o no empatice con otros puntos de vista, y de hecho voy a explicar a continuación por qué creo que los chinos en buena medida son víctimas inmersas en una situación, no precisamente por voluntad propia. Que conste también que esto es un blog personal donde vierto mis opiniones, y no tengo pretensiones de ser imparcial, aunque sí de incluir los diretes tanto como los dimes. También pretendo hacer ver que a nosotros quizá no nos pase tan notoriamente, pero también andamos pringados hasta la rodilla en un duelo a garrotazos entre el éxito y los valores por el estilo, y que me da que se va a parecer en muchas cosas a la situación china de aquí a no tanto si no se le pone freno o reforma a este sistema que está pudriendo las cualidades más hermosas de la humanidad, que precisamente nos hacen más humanos que "el éxito".
Instrucciones para “una vida de éxito”
No sé a los demás, pero a mí me parece que no es de extrañar, en las condiciones en que se persigue el éxito en China, que la identidad y los códigos morales del país entero se resientan. Un chino está obligado desde la cuna a pasar por muchos aros, en los que tiene que ir renunciando a muchas cualidades humanas, si quiere sobrevivir y triunfar en la selva competitiva donde sólo los más fuertes alcanzan el éxito.
En los medios rurales, aún se desprestigia desde el nacimiento a la mujer. Si el hijo es varón, cuatro abuelos y dos padres depositan en él las esperanzas de toda la familia desde la cuna; lo mismo pasa, tanto a niños como a niñas, en las ciudades. Además de recibir mucha presión mucho antes de lo que es posiblemente razonable, el niño acaba a menudo malcriado y siendo “el pequeño emperador” de la casa.
La caricatura del pequeño emperador...
En la escuela, la presión por ser el número uno de la clase es tan brutal que la infancia se dedica casi por entero al estudio, siguiendo rutinas casi militares y desatendiendo el contacto con amigos y familia, los juegos, el desarrollo de la personalidad, las aficiones y la imaginación. Las asignaturas se centran especialmente en la memorización de datos, el aprendizaje de consignas marxistas/maoístas que continúan hasta los estudios de postgrado de forma obligatoria (y muchos chinos califican abiertamente de lavado de cerebro), y la ausencia de asignaturas, enfoques y temas que llamen a la reflexión o apelen demasiado a la creatividad. No existen en el instituto las asignaturas tipo filosofía, ética/ciudadanía, historia del arte… Hay incluso escuelas en áreas especialmente industrializadas que se centran en formar a los estudiantes exclusivamente con conocimientos prácticos para empresarios desde muy jóvenes. Las humanidades no convienen, no sirven para lograr "el éxito" y por lo tanto casi se esfuman por completo de la educación. Yo creo que esta carencia resulta decisiva en la raíz de la crisis moral que vive China.
La presión llega a su culmen con el gaokao, la “selectividad china” que decide los pocos afortunados que tendrán plaza en una universidad (lo cual para muchos significa incluso la oportunidad remota de sacar a la familia entera de la pobreza y escalar posiciones en la jerarquía social).
En la universidad, la cultura y el conocimiento a menudo importan tres pitos tanto a los alumnos como a muchos profesores, y lo que cuenta es más bien cumplir vaga y aparentemente con los deberes para tener un título de lo que sea mientras buscas contactos de los que puedas tirar como enchufe (guanxi) en el futuro.
A menudo, muchas relaciones “de amistad” no tienen por fondo el amor, el aprecio desinteresado por lo que hace el otro o la complicidad, sino la posibilidad de tener un guanxi en potencia el día que te haga falta... Cuando necesitas buena asistencia médica, por ejemplo, en un país sin prestación universal de seguridad social, con médicos que cobran por número de pacientes atendidos, y donde te piden el dinero de la intervención antes de hacerte nada, aunque llegues mediomuerto. (Esto no me lo saco de la manga. Incluso los profesores nos dicen a los extranjeros que les contactemos en caso de emergencia porque aseguran que nos haría falta tirar de sus enchufes con médicos fiables.)
El objetivo de la mujer joven es estar guapa para atraer a un hombre rico que la mantenga y le compre todos sus caprichos caros, llegar virgen al matrimonio (aunque esto último empieza a cambiar ahora en las ciudades) y consumir, consumir y consumir como una posesa. El del hombre, tener mucho dinero para permitirse tener novia, a la cual se atrae con coche y vivienda en propiedad, por lo que tiene que ganar dinero CUANTO ANTES Y COMO SEA.
Tanta exigencia económica lleva a muchos a meterse en actividades muy lucrativas sin ningún tipo de escrúpulo moral, como fabricar y vender huevos falsos, venderle a los panameños pasta de dientes fabricada con líquido de frenos, rescatar aceite de las alcantarillas para cocinar en restaurantes callejeros o envenenar la leche infantil con melamina para que dé más concentración de proteínas en los controles que la marca de la competencia (cosa que sigue siendo moda en todas las marcas de lácteos en China, por cierto, después de 4 años desde el primer escándalo). Ojo, no digo que esto sea la costumbre de toda la nación... pero no son precisamente pocos los sinvergüenzas, y los chinos lo saben mejor que nadie.
Adquirir la vivienda es una condición indispensable, como lo ha venido siendo en España, o más. Y la inflación crece tan rápido, que el precio de la vivienda en la ciudad se dobla y se triplica en cuestión de unos pocos años, con lo cual para muchos jóvenes es muy difícil independizarse, aunque con apoyos familiares y otros recursos, la mayoría se las apaña para independizarse muy joven para formar su familia. Casar a los hijos es casi un deber o un objetivo crucial, y muchos padres de hecho llegan a concertar el matrimonio de sus hijos aún, en familias de origen rural, y a aportar las condiciones económicas oportunas para favorecer la sucesión de la familia. Así, una tradición cultural se ha acentuado y deformado en dirección al culto al dinero y la valoración del sujeto y la familia por el nivel adquisitivo.
El que se esfuerza en el trabajo, a menudo no llega a tener el poder de otro que posee una cartera de enchufes o que se vale de la picaresca para escalar posiciones (¿os suena, españoles…?). En el trabajo prima el número de horas invertidas por encima del rendimiento (¿y esto, os suena…?) lo cual hace que muchos dediquen muchas horas vacías a “trabajar” mientras charlan por QQ (messenger chino) y sólo tengan tiempo para dormir después de muchas horas extras. Bajo mi punto de vista, en todo el mundo, pero en China especialmente, muchos ya no trabajan para vivir; más bien, viven para trabajar.
Casarse es más un paso obligatorio (y temprano) en las “instrucciones de vida” que un rito que selle una relación por amor. Claro que hay enamorados y existe el amor… pero muchas relaciones sinceras se acaban estropeando o truncando por cuestiones, cómo no, relacionadas con el dinero o el prestigio social. Y otras uniones empiezan más por cuestón de presión, tradición o de negocio que por amor.
Tener hijos es la garantía de que alguien te mantendrá en el futuro cuando seas mayor, si tiene éxito… así que hay que “empujar” al hijo en la dirección correcta… y el ciclo de presión en busca del éxito vuelve a empezar.
En esto ha convertido la obsesión por el dinero a la tradición de esta sociedad.
El detonante de una reflexión muy necesaria
A muchos les chocará que una sociedad entera sufra una falta de moral de tales proporciones que haga que 18 personas puedan pasar por delante de un bebé de dos años desangrándose tras un accidente de tráfico o incluso volver a atropellarla con toda la mala leche, hecho que dio la vuelta al mundo el año pasado y que seguro que recuerdan (no voy a poner el vídeo; ni hace falta, ni quiero)… Pero que no resulta una noticia tan rara en China, porque estas cosas pasan aquí a diario. De hecho, no es la primera vez que algo así tiene cabida en los medios chinos. Ha habido accidentes anteriores en que aquellos que se prestaron a ayudar acabaron siendo culpados y penalizados por una ley que no concibe que puedan haber actos altruistas, lo que ahora (lógicamente) echa a muchos atrás a la hora de plantearse si ayudar a alguien en apuros. Otra circunstancia que influye en esto es que en China, el que llama a una ambulancia o a los servicios públicos, tiene que pagarlos de su bolsillo. Para mucha gente, sobre todo en casos aparatosos como el de aquella niña, los precios son prohibitivos, y para los ricos, que son los más carentes de moral en todo este tinglado, es una molestia que les rasca unas perras que no les da la gana de soltar, hablando en plata. Por eso es muy común que se formen en torno a los accidentes extensos grupos de mirones que no mueven un dedo por ayudar, y que esperan a ver cómo se resuelve el problema (fenómeno que no es ni nuevo, ni exclusivo de China… aún recuerdo varios ejemplos en occidente que tratamos en las clases de filosofía en el instituto). Valga como ejemplo entre tantos otros el de la uruguaya que se tiró al Xihu (el lago de Hangzhou) a sacar a una mujer que se ahogaba ante decenas de espectadores que miraban de brazos cruzados. (A la chavala le hervía la sangre de rabia al salir del agua...).
Muchos medios de prensa empezaron a publicar reflexiones sobre la crisis moral y a intentar dar respuesta a los porqués de la situación. Alguno incluso propuso una toma de responsabilidad de forma individualizada y propuso a la gente que ayudara desinteresadamente a los demás cuando tuviera la ocasión como forma de combatir el fenómeno. Los usuarios de internet quemaron foros y espacios como Weibo (el Twitter chino) debatiendo sobre el tema. Incluso inventaron un lema (ponle fin a la indiferencia). Aquí van unas traducciones de una selección de comentarios de usuarios de Weibo, hechas y publicadas por Daniel Méndez en Zaichina:
La escena de este accidente no se parece en nada a la escena de una persona mayor [en referencia al caso de Peng Yu y otros similares]. Si se tratara de no ayudar a una persona mayor que se ha caído en la calle no les criticaría, ¡¡¡pero una niña de dos años que ha sido arrollada por un coche!!! Si evitas lo más esencial por miedo a un pequeño riesgo, me quedo sin palabras… pero, si permitimos continuar a la sociedad con esta indiferencia, ¿que pasará cuándo los que seamos atropellados seamos nosotros mismos?
¿Dónde está la conciencia de la gente?
¿Qué han hecho esas 18 personas? ¡Qué indignante! ¿Dónde está la moral de la sociedad? ¿Dónde está la humanidad de la gente?
La única directriz del pensamiento capitalista es la de matarnos los unos a los otros. No necesito decir nada más. Sólo con la ideología comunista se puede evitar esto. ¡Piénsatelo!
Después de ver el vídeo, ¡me he quedado mudo! Qué indiferencia de la gente de la calle… Maldito conductor del coche… Sabe que ha atropellado a alguien y vuelva a pasar por encima de ella otra vez!!
Ojalá pudiera ser como dice la canción: “con que todo el mundo se ofreciera un poco de amor, el mundo se convertiría en un lugar mucho más bonito”.
¡Acaba con la indiferencia! Al conductor del coche no sería suficiente con matarle 100 veces. Ha pasado por encima de una niña dos veces. ¡Hijo de puta!
Esas 18 personas… ¿están ciegas? En cuanto a los conductores, no tengo palabras para describirles. ¡Son animales! ¿En qué tipo de sociedad vivimos? A pesar de que la humanidad debería ser agradable, la indiferencia es mayor. A la gente no le preocupan los problemas de los demás. ¿Acaso la vida más básica no tiene ningún valor? Si a una persona le quitas la humanidad más básica… ¿sigue siendo una persona?
Recuerdo que una vez ayudé al conductor de un triciclo. En aquel momento, mis amigos también me dijeron que no debía ayudarle, ya que podía acabar denunciada por él. Pero, ¿cómo voy a ser indiferente a una vida humana? ¿No me voy a sentir después culpable? Además, con tanta gente allí, ¿no iba a haber alguien que fuera testigo?
Todos estamos luchando en este mundo, por favor, ¡para la indiferencia!
Parece que los jóvenes se muestran especialmente críticos y se empiezan a saber responsables del destino de los valores de su sociedad. Al menos, sobre el papel (o mejor dicho, entre píxeles...). Esperemos que la cosa no pase de ser un trendng topic de esos, tan cool.
Mi compañero de piso chino, con quien puedo hablar de todo esto a gusto, me dio a conocer un tema de debate de moda en las redes chinas que grita un "中国人还能活着就是个奇迹" (los chinos estamos todavía vivos de puro milagro), donde señalan los peligros a los que se enfrenta la sociedad en su vida diaria por los pocos escrúpulos y la falta de respeto por la vida humana de sus compatriotas que impera en el comportamiento de algunos chinos. De hecho, la red está sirviendo de catalizador y de ágora donde muchos se organizan para pedir justicia por algunas cuestiones en concreto (como los padres de bebés afectados por la leche contaminada), o denunciar casos de secuestros infantiles que tienen por objeto la mutilación y explotación de los niños como mendigos. Por desgracia, incluso hay organizaciones caritativas que se aprovechan de la buena voluntad de la gente y protagonizan escándalos de corrupción y uso y desviación de fondos a cuentas personales, como en la Cruz Roja china. No es de extrañar que muchos chinos no se fíen unos de otros.

Muchos medios usaron la imagen de un corazón roto como símbolo de la crisis moral
La diferencia que ha marcado el caso de la pequeña Yueyue por encima de los otros y ha armado tanto revuelo es, quizás, que esta vez había una cámara de vídeo, y las imágenes se filtraron y propagaron por los medios extranjeros, lo cual hizo que el país entero “perdiera cara” o se avergonzara de forma especial, y empezara en China un gran debate en los medios, pero sobre todo en internet, sobre la notable crisis de moral en China, y la búsqueda de identidad y nuevos códigos morales que reemplacen el vacío que impera hoy donde la nueva economía borró los indicios de lo que significa “ser chino”, pero sobre todo, qué implica “ser una persona”. De momento, el primer paso está dado, que no es poco: China se ha mirado en el espejo, y se ha hecho una autocrítica y un diagnóstico.
Ahora le toca ahora reinventarse.
Una vez más.
___________________________
Algunos puntos de esta reflexión están basados en artículos que leí en una web fantástica e indispensable para todo el hispanoleyente que tenga interés por China, y que descubrí no hace mucho perdiéndome por los laberintos de la red: ZaiChina, noticias escritas desde Pekín por Daniel Méndez. Os dejo aquí unos enlaces por si os interesa seguir leyendo en más profundidad sobre el tema.
La degeneración moral de China
La indiferencia de los viandantes después del atropello de una niña conmueve a la sociedad china
La cruz roja con características chinas
Para aquél que sueñe con vivir en China, lo primero es familiarizarse con las opciones que tiene para sacarse un visado. Hay varias opciones, que te permiten quedarte durante períodos más o menos prolongados, según lo que vengas a hacer. Creo que el más extenso es el de estudiante, que se consigue aportando en la embajada una carta certificada de matrícula en la universidad que te vaya a acoger, y es la opción de la que disfruto yo... pero no la única.
Aquí tenéis una página donde explican las características de cada visado en español. También descifran los códigos inscritos en cada uno.

No dejéis de comprobar antes de ir a tramitar el visado las posibles novedades y pormenores de papeleo que publiquen en la página de la embajada china en España. Si te falta el más mínimo sellito cuando llegues a la ventanilla, más vale que a la de la pecera le guste tu cara, porque si no, estarás perdido o tendrás que desembolsar una pasta en poner un remiendo más o menos pueblerino al error in situ... lo dice una, por experiencia. Claro que, si le gusta tu cara, te puedes presentar con la mitad de cosas, que no tendrás problema. Esto lo sabe una que yo sé, también por experiencia. ;D
Una vez que has entrado en el país y has encontrado una vivienda, tienes que ir a una comisaría a registrar tu permiso de residencia, que en algunos casos puede prolongar la duración del visado. Mi permiso actual tiene una duración de dos años. Este proceso no se aplica al visado de turista, por razones obvias.
Hay visados que no son tan flexibles, y hay que estar renovándolos periódicamente y pagando la suma correspondiente. Hay mucha gente que usa estrategias prácticas, entre las que están viajar a Hongkong para renovar allí el visado por mucho menos dinero o buscar una "empresa fantasma" que te extienda un visado de trabajo a cambio de una suma que te pidan. Desconozco hasta qué punto es legal todo esto... muchos siguen la consigna del " en China todo es legal, hasta que preguntas si lo es", y se limitan a no preguntar. x)
Felices sueños cumplibles.
Pues aquí estamos, españoles, 40 años después. Emigrando otra vez. Ahora (toquemos madera), no por diferencias y discriminaciones ideológicas ni hambre, sino por falta de trabajo digno. Y ese “fin del mundo”, que entonces quedaba a menudo en las Américas o en Alemania, va más allá, y llega a China. Es curioso cómo muchos me ponían de loca cuando decidí venirme a estudiar con todos mis papeles y mis economías resueltas y sabiendo algo de chino, y ver cómo llegan ahora tantos sin tener ni idea del idioma, sin saber nada del país y queriendo quedarse a trabajar a la desesperada.
El de emigrar por trabajo no fue mi caso, yo me vine gustosa a seguir formándome, aunque tampoco tenía trabajo al venirme. Pero en el último año sobre todo, le escucho a 10.000 kilómetros los ecos escalofriantes de agonía a una España que se quiere salir de sí misma, movida por el disgusto y la resignación más que por ganas de conocer algo nuevo y enriquecerse en más de un sentido.
Emigrar no es nuevo, y de hecho, a China llegamos tarde. Mientras España sigue demorando con mucho misterio la apertura de un segundo Instituto Cervantes en un país de 1300 millones de personas y proclamando promociones culturales que sólo quedan como anécdotas de viajes caros para políticos para hacerse publicidad en la prensa (en plan "Año de España en China", y demás chorradas intangibles), Francia con su Alliance Française, por ejemplo, tiene presencia en 15 ciudades chinas por lo menos, y este mes asistiré a una exposición de Picassos que han traído a Chengdu los del consulado francés donde trabaja Julien. El mismo consulado trajo también representaciones de teatro del Quijote. La presencia de empresas francesas también contrasta con la ausencia casi total de las españolas... Así NO se atrae dinero, turismo ni negocios provechosos para España. La gente que se ha venido por su cuenta desde España también ha sido poca... hasta el presente boom.
Además de notar un incremento bastante notable en el número de españoles que me estoy encontrando por Chengdu, veo mensajes en foros de españoles expatriados que poco más que hielan la sangre. Los hay que van desde la simple pregunta “¿Hay trabajo en Pernambuco?”, a los del tipo “¿Hay por ahí algún trabajo de esos que no quiere hacer nadie por malas condiciones o estar mal pagado? No me importa doblar la espalda.”
… Por lo menos estos se intentan informar un poco antes de invertirlo todo en un vuelo de ida y un futuro demasiado incierto, no como algunos valientes que, por desesperación pura, se han lanzado al abismo con poco más que “el par” de rigor. También ha habido mucho bombardeo de preguntas prácticas de españoles que se quieren venir a China a buscar el trabajo que no encuentran en España.
¿Qué pienso yo sobre esto…? Os voy a ahorrar una retahíla sobre lo injusto que me parece lo que está pasando en España, y paso a concentrarme en lo práctico. ¿Qué le diría a alguien que quiere emigrar a buscar trabajo?
- Antes de emigrar, infórmate lo mínimo como para no acabar siendo un inmigrante ilegal o un vagabundo en tierra extraña.
- Ve siendo consciente de que, por muy cerca que emigres, tendrás que adaptarte a una cultura y una forma de trabajar diferente, y no al revés.
- Ten en cuenta que seguramente necesitarás hablar otro idioma para poder comunicarte y encontrar trabajo.
- En España también hay “trabajos de inmigrante que no quiere nadie”. Si te vas a ir a Noruega a trabajar como ilegal por dos duros, muerto de frío, sin que te alcance a pagar un alquiler y lejos de la familia, plantéate buscar ese mismo trabajo en España.
- Antes de escoger el país, infórmate sobre la cultura, el idioma, el coste de vida, el clima, el mercado laboral y los requisitos mínimos para buscar trabajo.
- Intenta buscar trabajo antes de emigrar.
- Si tienes familia y va a emigrar contigo, ten en cuenta sus necesidades y su situación en el lugar de destino. Si tienes muy pocos recursos y nada fiable, no te lleves a toda la familia a la aventura desde el principio.
- Si necesitas volver a España con frecuencia, ten en cuenta la distancia y el precio de los vuelos que comuniquen con el país que has elegido.
- Ten un Plan B.
- Si una vez que has emigrado ves que se te están acabando los ahorros y aún no consigues trabajo, retírate a tiempo y vuelve a España. El plan de trabajar fuera puede acabar siendo un pelotazo, pero también fracasando, y hay que aceptarlo cuando toca, antes de verte viviendo en las calles.
Muchos de estos consejos parecen lógicos, pero hay mucha gente al parecer que no se los plantea. Como todos esos españoles que se han ido de cabeza a Noruega porque en Españoles por el mundo han visto que se ganaba 4000€ al mes y habían muchos derechos sociales. Claro que, lo que no se dice tan claro en el programa, es que ésas que salen son las historias de éxitos, en las que los entrevistados hablan noruego, tienen un buen trabajo precedidos de una buena formación, probablemente se han casado con un nativo y tienen acceso a más ventajas que un extranjerito de a pie.
Por lo que me he enterado de los que estaban ya en Alemania cuando vino la ola de emigrantes atraída por las mieles merkelianas, las ofertas para los extranjeros no son tan buenas como las pintan, y la mayoría de trabajos que se ofrecen son "de perfil bajo" y se pagan muy mal. Incluso he llegado a oír de españoles en Suiza desempeñando trabajos de alta cualificación cuyos jefes les espetan que les pagan menos porque por el mismo dinero, cogen a un suizo. Por lo que parece, Europa tiene asumido que no somos europeos que van a trabajar en igualdad de condiciones, sino inmigrantes desesperados casi tercermundistas que trabajarían por cuatro duros en cualquier cosa. Hay noticias que he visto en las que se equipara ya al inmigrante español con el rumano, el turco o el marroquí.
Emigrar a China
A los que quieren emigrar a China, por estar sobre el terreno, les puedo dar una idea algo más específica del panorama. No sé qué saldrá en la tele sobre los españoles que viven aquí, pero que yo sepa, la mayoría son estudiantes, gente que viene contratada por una empresa occidental con buenos sueldos, y algunos que vienen a montar su negocio o a buscar proveedores. También hay muchos “nuevos arquitectos” que no ganan sueldos boyantes, pero sí decentes para mantenerse en China, donde todavía dura el boom de la megaburbuja inmobiliaria. (Verás tú, cuando ésa explote…).
Como siempre, hay que tener cuidado en cómo hacer las cosas. Meterse en negocios sin tener con qué responder puede traer problemas muy gordos, como le pasó a un empresario gallego que se ha quedado retenido en China durante 6 meses por no pagar sus deudas a sus proveedores chinos tras la quiebra de su empresa en España.
Para entrar en China a trabajar se necesita un visado especial, y sobre todo últimamente, no son tan fáciles de conseguir. Lo mejor es traer un visado de trabajo o de negocios directamente; trabajar con un visado de turista es ilegal, y esto no es la UE. Si además se trae uno a la familia, lo suyo es venirse con condiciones arregladas con la empresa que te contrate. Según el puesto y la empresa se ofrece más o menos, pero suelen ofrecer paquetes que incluyen la vivienda, el colegio de los niños, algún seguro médico, vuelos y alguna que otra facilidad más.
En muchos trabajos es necesario saber chino, y en los que no es necesario, sí es obligatorio hablar por lo menos inglés, si se trabaja para empresas occidentales. Hay trabajo para gente con estudios superiores, pero si alguien viene sin estudios o sin recursos para montar un negocio en plan espabilado (para lo cual saber chino o tener socios chinos sería más que indispensable), es porque no sabe que aquí no hay manera de competir con el trabajador local en materia de sueldos. ¿Quién estaría dispuesto a cobrar entre 100 y 200€ por estar trabajando en malas condiciones, sin seguridad social y en jornadas interminables? Incluso si hubiera alguien dispuesto, dudo que los contratantes accedieran a darle el trabajo a un extranjero, por razones más lógicas que las que impiden legalmente a los extranjeros alojarse en un hotel de menos de tres estrellas.
Para comunicarse con la gente, hace falta el chino, a no ser que sólo quieras tener contactos occidentales. Hay gente que vive así, pero a mí me parece surrealista… y no en todas las ciudades hay tantos extranjeros. Donde más hay es en Shanghai, Pekín y Guangzhou, pero también es más caro el nivel de vida y hay más competencia para buscar trabajo. Y con tanta gente que sabe inglés, practicar chino en estos sitios se hace más difícil, si es que uno pretende aprender chino, claro…
Estoy preparando unas entradas sobre algunos aspectos prácticos para vivir y viajar en China, donde me meteré en más pormenores. Mientras tanto, me alegro de que la gente salga de España, pero no de cualquier manera… no dejo de llevarme las manos a la cabeza cada vez que veo cómo salen, con qué aspiraciones, y por qué. Hay maneras y maneras de emigrar, y hay que saber darse a valer e ir a por todas, pero sabiendo los riesgos y pisando sobre seguro. (A menos que seas joven, sin cargas familiares, tengas colchón económico o apoyo familiar y te lo puedas permitir, que ése es otro caso distinto en el que se puede arriesgar más). Con la debida preparacón, en China se te pueden abrir más puertas que en España y se puede vivir muy bien, pero las cosas no siempre salen bien a lo loco, y s uno no tiene margen de error, no es plan de arriesgarlo todo sin pensar. Alemania en los años del hambre no era Jauja. Y China ahora, tampoco. Nadie regala nada. Como dicen en una conversación sobre el tema en Spaniards (españoles residentes en el extranjero), hay que emigrar con la cabeza, no sólo con los pies.
Hace ya tiempo que, de vez en cuando, aparecen en mi bandeja de entrada (y en la de todos ustedes, que lo sé yo) un tipo de emails que me pone de los nervios. No sólo porque llenan el correo de tonterías con las que perder el poco tiempo libre que tenemos, sino porque además nos engañan con cebos literalmente INCREÍBLES para que lo reenviemos y se lo pongamos fácil a la gente que se dedica luego a recolectar estos correos para usar todas las direcciones que lleva pegadas y enviarles spam (correo basura) o peor, enviarle correo basura a otra gente en tu nombre, con tu dirección de email. Si un día vas a trabajar y tu jefe te mira raro sin venir a cuento, es probable que haya recibido un email tuyo la noche anterior intentándolo convencer de las bondades de comprarse un alargador de pene. Por ejemplo. (Disculpen la vulgaridad, sólo intento ceñirme a la realidad)... :P
Esto no sería materia de publicación en un blog de cartas desde China, si no fuera porque uno de los motivos más recurrentes (entre las estampitas de santos virtuales, los correos milagrosos que salvan del cáncer a un niño si se reenvía mil veces, y demás tomapelos de mal gusto) es el de la posibilidad de hacerse rico gracias a alguna técnica de algún supuesto iluminado por... el Fengshui. O mejor dicho... de los famosos y aclamados "chinos de Feng Shui", que ya protagonizan varias cadenas de las que llegaron a mi poder.
Hoy he recibido esto, y me he descojonado...
( Read more... )
HACER LO QUE QUERAIS, YO POR SI LAS MOSCAS OS LO ENVIO, PUES LAS PENAS CON PAN SON MENOS PENAS. BESICOS
Por si acaso los chinos de Feng Shui tienen razón ...
| |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
( Read more... )
Hay que ver con lo que se topa una por ahí... x) Lo que me choca de esta cadena, que no es tan desagradable como la de "salva a un niño reenviando este correo", es que difunde a lo loco ideas erróneas y confusas sobre algo que la gente puede asumir mal por falta de conocimiento de la materia, y también la cosa de tomar a todo el mundo por tonto. Soy más que consciente de que la mayoría de la gente lo reenvía por la simple curiosidad de que este mes tiene 5 fines de semana, y no se cree lo demás. Bueno, habrá quien sí se lo crea, supongo. También supongo que el halo de misterio que envuelve al "feng shui" y todas las palabrotas chinas que no acabamos de entender suscitan una cierta curiosidad que hace que pinches y leas el correo.
Por eso, voy a reirme un poquito del email... :P
1. Decir "los chinos de Feng Shui" es como decir "los europeos de Física Cuántica", o más bien "los españoles de Pa Dónde Sopla El Viento" o "los españoles de Viernes de Vigilia": no tiene ningún sentido.
2. Los chinos tradicionalmente se regían por el calendario lunar, en especial cuando surgieron las teorías del Feng Shui. Por lo tanto, esto de que el Feng Shui diga, desde antes de la invención del calendario gregoriano, que uno va a volverse rico por tener 5 fines de semana en un mes es una chorrada como un templo taoísta de gorda.
Os voy a explicar breve y simplemente qué es eso del fengshui. ¿Es un bicho? ¿Es un avión? ¿Es un matacrisis...? Pues va a ser que no.
El fengshui (literalmente viento-agua) en su origen fue una teoría geomántica relacionada con el taoísmo, que partía de la observación de elementos naturales astrológicos y geológicos para diseñar la disposición de jardines y tumbas, y también la orientación y la contrucción de elementos de las casas para que tuvieran influencias positivas en la vida de sus habitantes. Muchas ideas son en el fondo muy lógicas (cuestiones de ventilación, luz, comodidad, higiene...). Pero hubo mucha picaresca también que dio lugar con el tiempo al asesoramiento de "especialistas" que proponían prácticas supersticiosas y ridículas a cambio de mucho dinero. Algunas de esas supersticiones se asentaron y siguen siendo tradición, como el uso de espejos en alguna pared o ciertos adornos en las puertas "para ahuyentar la mala suerte" o "los malos espíritus". Pero en un principio, llevar el fengshui a las casas se trataba de orientar la casa a un punto cardinal, a favorecer o evitar corrientes de aire, a aportar condiciones para poder sentirse tranquilo en una habitación, a decidir si poner o no un árbol frente a la ventana, qué parte de un tejado debe ser más alta que otra...
Mao prohibió la práctica del feng shui por considerarla una superstición durante la Revolución Cultural en los '60, y aún hoy está prohibido asesorar en materia de fengshui de forma profesional en China. En occidente, sin embargo, muchos lo han acogido como un saber místico o casi una ciencia, y se ha manipulado ignorantemente, centrándose en el lado más supersiticioso, hasta convertirlo en una chorrada lujosa para sacarle el dinero a los pijos, supuestamente a cambio de salud, dinero y amor. Algo parecido pasó con el fenómeno "Zen". Aunque para muchos es un estilo decorativo caro y "asiático", "zen" es una palabra japonesa que viene del chino "chan", que fue un tipo de budismo que se dio en China con características diferentes a las de otros sitios, y que no tiene nada que ver con ningún estilo decorativo.
Si vas muy orgulloso y le dices a un chino que tu casa tiene decoración zen, primero te preguntará qué es eso, y luego se reirá en toda tu cara. Enséñale a un monje budista esa cabeza gigante de Buda pinchada en un palo, a ver qué cara pone. Y por último... Prueba a preguntarle si es "un chino de Feng Shui"... Jejeje...
Si de verdad os da curiosidad algo, no os limitéis a asimilar lo que dice un email, y buscad información, que hoy en día lo tenemos demasiado fácil. Y si queréis ganar dinero, todo el mundo sabe que lo más eficiente es poner dientes debajo de la almohada. Así que no os andéis con más cuentos chinos, que en España ya tenemos los nuestros y como buenos nativos, los entendemos mejor. ;)
Ea, pues ahora, ya sabéis lo que hay que hacer: salid a la calle y arrancadle los dientes a cuatro vecinos mínimo. Si no, dentro de 4 días la crisis se comerá a vuestros gatos, Santa Fulanita de Tal se caerá a los matrix-abismos desde su ciberestampita sagrada y algún gracioso creará un nuevo correo basura en tu nombre a los parados de España declarándote Soldado Defensor de la Santa Reforma Laboral. Así que ya podéis ir cogiendo los alicates... Ah sí... ¡¡tonto el último!! ¡¡JUA, JUA JUAAAAA!! xD

